16 May 2006

Tú dame la mano, que yo te cogeré el pie.

La última de Evo Morales era previsible, pero no por ello menos lamentable. Ahora bien, la que resulta entre patética y surrealista es la reacción de Moratinos, nuestro eximio Ministro de Asuntos Exteriores. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes:

·Evo ha dado tres días al BBVA para entregar "a título gratuito" las acciones que gestiona a través de un fondo de pensiones en las petroleras bolivianas. Evo llevaba en su programa electoral la nacionalización de las petroleras, cierto, pero nacionalizar no equivale a confiscar. Si quiere que estas empresas pasen a control estatal, que indemnice convenientemente a sus actuales propietarios, pero que no los obligue a entregar las acciones a cambio de nada bajo amenaza de meter al Ejército en sus oficinas. Eso, políticamente, es fascismo; ni más ni menos.

·A todo esto, cuando le preguntan por este tema , Moratinos se descuelga diciendo que le parece que "sólo se trata de un cambio en la gestión de los bonos". Hostia, un tío me obliga a entregarle algo que me pertenece bajo amenaza y resulta que nos encontramos ante un cambio en la gestión de ese activo. Hay que joderse, yo que en mi ignorancia pensaba que eso era un simple robo. O sea, que si yo invito contundentemente a mi amigo X a cederme su coche a cambio de 0 €, no le estoy robando, sino proponiéndole un cambio en la gestión de su bólido. Pues nada, a seguir bien y hasta otro día.

Conclusión: lo de Evo es un robo de tintes fascistoides; lo de Moratinos es estupidez sin límites. No sé qué es peor.

0 Comment(s):

Post a Comment

<< Home